Gracias a la construcción de una cultura organizacional comprometida con la gente y la visión de formar profesionales excelentes, Deloitte se suma al podio de empresas Great Place To Work 2019 ocupando el sexto escalón.
“Pasar por el proceso de medición fue todo un desafío, porque tuvimos que escuchar de nuestra propia gente cómo se sentía trabajar con nosotros. Teníamos la sensación de que estábamos haciendo bien las cosas, pero la medición fue el sello para corroborarlo”, comentó Daniel Fariña, socio de Deloitte.
En cuanto al estilo de gestión, destacó que proponen un liderazgo participativo que fomenta el compromiso mutuo y permite compartir con cada uno de sus colaboradores. Además, hizo hincapié en que la generación de valor está centrada en los colaboradores y se caracterizan por ser “la escuelita” donde se forman excelentes profesionales.
Por su parte, la socia Aliana Simancas sostiene que como promotores de la filosofía de Great Place To Work, se sienten identificados con la dimensión de credibilidad. “Es lo que más trasciende en nuestro talento y nuestra marca por el tipo de servicio que presentamos”, afirmó.
Con la mirada en la diversidad cultural presente en el equipo que integra Deloitte, indicó que no lo ven como un desafío, sino al contrario, es un valor compartido de la firma a nivel mundial.
“Quizá el mayor desafío estaría en identificar las formas de inclusión en el ámbito profesional”, añadió