Estrechamiento de vínculos comerciales, apertura de nuevos mercados y el fortalecimiento de la economía local, son algunos de los beneficios que podrá aprovechar el Paraguay a través del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Pero también será un desafío para asumir la tarea de elevarse en las cadenas de valores y apostar por una diversificación más importante de su economía. Así lo expresan las voces experimentadas y conocedoras del mercado europeo.
La nueva mirada hacia la integración de dos grandes regiones abre un universo de oportunidades para el relacionamiento comercial y cultural. “Los países del Mercosur y de la Unión Europea tienen una relación muy fuerte, varias de las naciones europeas comparten la latinidad como las del Mercosur, con las cuales tenemos como valor el Estado de derecho. Somos dos regiones que pueden fortalecer sus lazos, en el marco de las reglas que regulan las relaciones internacionales”, afirmó Sophie Aubert, embajadora de Francia en Paraguay.
Bajo este marco, destaca que se trata de un acuerdo de asociación, que integra cuestiones comerciales, políticas, sociales, medioambientales, entre otras; en el cual van a desarrollarse las relaciones entre las partes involucradas.
Apertura del mercado francés. En cuanto a la posibilidad de mayor incursión en Francia, explica que esta primera fase fue aceptada por la comisión asignada, bajo ciertos requisitos propuestos por el país, pero Francia -como también se da en otros países de la UE- tiene condiciones para aceptar el acuerdo: tales como el respeto de sus normas ambientales y sanitarias, la protección de los sectores agrícolas sensibles, con una cláusula de salvaguarda, y el respeto del Acuerdo de París para la lucha contra el cambio climático.
La diplomática también hizo hincapié en que, este acuerdo puede favorecer la toma de conciencia de que los recursos naturales no son infinitos y que se debe cambiar los modelos económicos, para proteger al ambiente, a la biodiversidad y, a su vez, proteger a los ciudadanos del Mercosur y de la UE.
Con relación a las inversiones que se puedan generar, explicó que estas no vendrán solamente porque se tenga este acuerdo, sino como resultado de un mayor conocimiento mutuo y de la confianza que podrá fortalecerse entre las partes.
Visión de la economía local. “Yo veo a Paraguay desde dentro, porque estoy en el país, y desde fuera, porque me pongo en el lugar de los actores económicos franceses. Me parece que Paraguay está integrado al mundo, a través de su economía de la carne y de la soja en particular. Entiendo que quiere diversificar su economía y lo hace a través de la ley de maquila. Además, tiene un sector privado muy dinámico”, citó. Y opinó que “la diversificación y la progresiva eliminación de la economía informal son importantes para el fortalecimiento económico del país”.
Desde el punto de vista de Paraguay como canal para ingresar al mercado regional, refiere que el país necesita reglas estables, elevarse en las cadenas de valores y de una diversificación más importante de su economía. “Asimismo, me parece importante una mayor conectividad interna y con los otros países. Es lo que busca el Gobierno”, añadió. Por último recuerda que el Mercosur es el marco adecuado para que Paraguay pueda transformarse en la puerta de entrada de los mercados de sus países vecinos.
Perspectiva positiva. Javier Hernández, embajador de España en Paraguay, y conocedor de los procesos y resultados de acuerdos de integración -gracias a su antigua posición en la Comisión Europea- señaló que debido a los atractivos del país y con la perspectiva de un mercado mucho más amplio, Paraguay debería ser el más beneficiado con el acuerdo Mercosur-UE.
También destacó que el país debe prepararse para aprovechar la inmensa oportunidad que se le presentará. Basado en experiencias anteriores, el diplomático explica que como primera medida se ha cerrado el acuerdo entre los técnicos expertos en la materia, pero todavía faltan meses por delante donde se realizarán las revisiones y ajustes necesarios hasta la fecha de la firma oficial del documento. Posteriormente, se presentarán a los Parlamentos Europeos, del Mercosur y de sus cuatro países.
“Considero que para mediados de febrero o marzo se daría la firma, y si se logra una rápida ratificación por parte del Parlamento Europeo, se puede empezar con una aplicación provisional de los acuerdos comerciales entre el segundo trimestre del próximo año”, agregó.
Este escenario -según el diplomático- brindará un tiempo prudente para que el Paraguay se prepare, se adapte a las nuevas exigencias y apunte a nuevas estrategias que permitan un buen aprovechamiento de este “mundo nuevo que se abre con el acuerdo”.
¿Cómo prepararse? “La perspectiva de lo que va a ocurrir es que Paraguay tendrá más oportunidades de vender productos nacionales, básicamente alimentos y de diversos tipos, pero también deberá abrir el mercado a los productos industriales europeos”, mencionó.
En este marco destacó que, en rubros como la soja y la carne, Paraguay ya tiene un reconocimiento ganado. “La calidad es conocida, ahora se trata de aprovechar la apertura y vender más”, indicó. Pero no bastará con empujar estos rubros, también deberá diversificar con miras al sector primario para ofrecer propuestas de valor agregado a estos nuevos mercados. Recomienda que desde Paraguay se aproveche estos meses y años para estudiar otros posibles productos con los que pueda ser competitivo, puesto que las condiciones climáticas del país son muy buenas para más productos, por ejemplo los lácteos y la carne porcina, no solo la carne vacuna o la soja.
“El tiempo que mencionaba antes es para que la industria se ajuste a la nueva situación de competencia, desarrolle la industria primaria y busque los sectores en los que pueden competir en calidad y precio”, afirmó.
Más atractivo es como verán los inversionistas a Paraguay con el margen de mayor mercado brindado por el acuerdo. “Siempre ha habido interés en el país, pero con una perspectiva de 8 millones de consumidores es difícil concretar inversiones para el mercado local; como integrante del Mercosur era un mercado un poco más interesante, pero con el acuerdo cambia el horizonte. El Paraguay es una buena base por su localización, condiciones económicas y facilidades”, detalló.
A este atractivo se suma el beneficio de la disciplina que otorgará este acuerdo. Así como cada país de la Unión Europea es regido por la Comisión Europea, que vela porque todos los puntos acordados sean respetados a cabalidad, el Mercosur también entrará bajo este régimen, por lo que se logrará un mayor grado de seguridad, previsibilidad y confianza para todas las partes.
“Esto no será solo con el comercio hacia Europa, sino también el comercio a nivel regional. Lo que contribuirá en la gestión interna del Mercosur”, finalizó.