Para continuar con la tradición familiar de la confección, Yennifer Brítez y Robert Servián tomaron la posta de una empresa que tuvo sus orígenes en Villarrica y que con el tiempo fue convirtiéndose en referente del mercado local e internacional. Hoy, sus productos son exportados a España, Francia, Uruguay, Argentina, Chile y Estados Unidos y apunta a conquistar nuevos mercados.
A 142 kilómetros de la capital, en la pintoresca ciudad de Villarrica, el matrimonio conformado por Oscar y Adolfina Servián, dio vida en la década de los 80 a un negocio que traspasó fronteras. Las primeras prendas de Aho Po´i Raity desbordaban encanto y un delicadísimo trabajo a mano que cautivó a connacionales y extranjeros.
Con el incremento de los pedidos, muy pronto se incorporó a la empresa la segunda generación y con ella más modistas, cortadores, planchadoras, entre otros profesionales. La buena suerte sonrió a la familia de empresarios que tuvo el privilegio de conocer a un turista uruguayo y luego a un español que, atraídos por la calidad de estos productos, les ofrecieron la posibilidad de exportarlos. Esta idea los sedujo a tal punto que ajustaron detalles e iniciaron sus primeros envíos en 1984. A partir de entonces no dejaron de recibir pedidos de clientes de España, Francia y Uruguay.
Luego de tres décadas de afanoso trabajo, los creadores de Ao Po´i Raity cedieron la posta a uno de sus hijos, Robert Servián, quien junto a su esposa Yennifer Brítez conformó la sociedad anónima, refrescó la imagen de la empresa y registró la marca AO SA, con la intención de mantener y expandir la venta a nivel nacional e internacional de productos artesanales de ao po´i. Luego, abrieron su primera tienda en Villarrica y en el 2016 otra en Asunción.
Hoy emplean a unas 15 personas en forma directa entre modistas, cortadores, planchadoras, personal administrativo y vendedoras. Además, trabajan con más de 300 artesanas guaireñas que se encargan del bordado a mano de los novedosos y modernos diseños que les son entregados.
Prendas con identidad nacional. La exportación de prendas de ao po´i aportó a la marca crecimiento, prestigio y distinción. Ello genera el compromiso de mantener la calidad del producto, innovar constantemente, crecer y perfeccionar todos los procesos, cumplir en tiempo y forma con los clientes (mercados).
Yennifer cuenta que entre las prendas más valoradas por los clientes extranjeros destacan las blusas, vestidos, chales, salidas de playa 100% algodón, tanto para mujeres como para niños. También tienen buena aceptación las camisas y chombas para caballeros y, por supuesto, la línea hogar compuesta por manteles, camineros, individuales, posavasos, mantas y cortinas.
“Tanto el mercado español como el francés, valoran el algodón natural y el bordado a mano. Ellos no pueden creer que está bordado a mano, se sorprenden muchísimo. Creo que eso es un factor competitivo”, señala.
Revela, además, que prácticamente el 90% de la producción antes del 2014 era destinada a la exportación, de la cual el 70% iba a España y Francia. Sin embargo, desde que pusieron en marcha la nueva empresa e invirtieron en el mercado local se comenzó a visibilizar más la marca haciendo que los propios paraguayos vendieran más sus productos y con ello se logró captar el mercado internacional. “Actualmente estamos produciendo 40% para el mercado nacional y 60% para el mercado internacional, de este último el 50% va a la Unión Europea y el 10% para países de la región, como Argentina y Chile, aunque también realizan envíos de prendas especiales sobre medida, a EEUU”, comenta la directora.
Metas. AO apunta a seguir creciendo y a conquistar nuevos mercados, tanto de la región como de la UE. Para ello, será vital la innovación y la profesionalización que les permita mantener siempre la calidad y superar las expectativas de los clientes.