Con una producción de 25 millones de kilos de granos de maní, aceite de chía extra virgen, semillas de chía, lino y sésamo, además de harinas de maní, chía y garbanzo, la empresa paraguaya Healthy Grains SA se alista para conquistar nuevos mercados internacionales.
A mediados del año 2016, el abogado y especialista en agronegocios Marcelo Demp funda la empresa Healthy Grains con la intención de abastecer la gran demanda internacional de un segmento de la población que busca consumir productos con altos valores nutricionales.
Es así que buscando innovar en productos alternativos a los commodities, Marcelo produce granos de maní blancheado, aceite de chía extra virgen, harinas rostizadas de maní, semillas de lino, semillas de chía, harinas y molidas de chía y garbanzo, entre otros tantos productos que totalizan unos 25 millones de kilos anuales. De este volumen, el 40% de lo producido va para mercados europeos. El 20% se distribuye en Alemania, Holanda y Reino Unido, el 20% restante van para Francia, España, Polonia, Dinamarca y Rusia, mientras que el 60% se comercializa en países de la región norteamericana y Asia.
Ello representa un movimiento de divisas que asciende a unos USD 40 millones, que es lo que ingresa al país en concepto de tributos. Lograr esta hazaña supuso para la empresa una serie de cambios e implementaciones de procesos de calidad, todos con miras a la obtención de certificaciones de calidad y los avales necesarios, para insertar productos que cumplan con las exigencias de los diferentes mercados a los que se dirigen.
“Hoy día, luego de muchos años de esfuerzo, contamos con la certificación de la British Retail Consortium (BRC) que hace posible que podamos acceder a supermercados europeos de forma directa con la garantía de que los productos son seguros, legales y de alta calidad”, explica Marcelo.
Inversión en tecnología. Consciente de las nuevas oportunidades de negocios que se avecinan -de concretarse el tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea- Marcelo apuesta por invertir en tecnología de punta, ampliar sus líneas de procesamiento, así como las superficies de siembra.

“Hemos invertido más de USD 10 millones en maquinarias de procesamiento de granos. Además, contamos con una tecnología única en Sudamérica y número 13 en el mundo. Se trata de una máquina de esterilización de alimentos validada por la United States Food and Drug Administration (US FDA), que elimina todos los agentes patógenos que puedan contener los alimentos. De esta manera garantizamos a nuestros clientes un alimento saludable y con altos estándares de calidad”, asegura el especialista.
A estos logros se suman otras importantes certificaciones como la NOP-USDA, que indica a los consumidores que los procesos utilizados dentro de la planta industrial se encuentran adecuados a la producción de alimentos orgánicos y libres de materiales sintéticos como los pesticidas y antibióticos; la GMP, que garantiza las buenas prácticas de fabricación bajo el reglamento de seguridad alimentaria; la HACCP, obligatoria en varios países, incluidos EEUU y la UE; y también la UO KOSHER, con la que se garantiza la calidad de los productos.
A futuro. En la mente de Marcelo se gestan múltiples ideas y proyectos. Pero, ahora su prioridad se encuentra en conquistar nuevos mercados, invertir en tecnología, ampliar las líneas de producción, apoyar el desarrollo y la calidad de vida de los agricultores con los que trabajan, y, por supuesto, en mantener la alta exigencia de calidad que ofrecen al mundo.