Todo de que se haga, debe hacerse de la mejor manera”. Esta es la filosofía que ponen en práctica en Las Tacuaras, firma que representa los productos Nutrihuevos. En esta empresa, la calidad está dada por los controles que realizan en cada proceso.
El Complejo Avícola Don Antonio, propiedad de la familia Koo, es una granja modelo de sustentabilidad, que está ubicada en la ciudad de Villeta. En ella se hallan 1.3000.000 aves en fase de producción y unas 400.000 en fase de cría y recría.
Con la reciente ampliación de la planta, la firma Las Tacuaras para su marca Nutrihuevos produce diariamente unas 80.000 docenas de huevos. También se fabrican balanceados y los envases de cartón para los huevos, lo que la convierten en una empresa de triple impacto. “Hace tres años atrás, cerramos el circuito con la implementación de una planta de fertilizantes, donde damos valor agregado al estiércol de gallina para la agricultura de precisión”, señaló Gustavo Koo, CEO de la compañía.
Seguidamente, el directivo mencionó que ponen especial énfasis en la bioseguridad. Es por eso que apuestan por la sanidad animal ya que entienden que con “aves sanas se producen huevos más sanos y de buena calidad”. En efecto, Nutrihuevos cuenta con varias tipologías de huevos: Extra Jumbo: 74 o más gramos; Jumbo: 73 a 66 gramos; Súper: 65-60 gramos; Tipo A: 59-55 gramos; Tipo B: 54-50 gramos; Tipo C: 49-45 gramos y Tipo F: 45 o menos gramos.
Productos frescos. Equipada con la más alta tecnología disponible en el mercado, la fábrica cuida de hasta el más mínimo detalle para garantizar la calidad de sus productos. Dentro del proceso de producción, los huevos son desinfectados por una máquina que irradia luz ultravioleta, tipificados con el sello individual y trazados bajo la norma ISO 22.000. Pareciera poco, sin embargo, detrás de un huevo hay un mundo: un sector avícola, apoyado por veterinarios, nutricionistas y expertos en tecnología encargados de velar por cada etapa que pasa el producto.
Si usted es un consumidor de Nutrihuevos de seguro que ya se percató que el producto lleva impreso, con tinta aprobada para uso alimentario, el código que identifica la fecha de producción, aunque posiblemente lo que no sepa es que también lleva la clave de parvada y la clave de la granja de donde proviene. A este código se le llama trazabilidad, pues aporta credibilidad y eficiencia al sistema de control sanitario. Es gracias a este código que es posible encontrar y seguir el rastro del huevo, desde el momento de postura, transformación, distribución hasta que llega a las manos del consumidor.
De esta forma, si surge algún problema se puede tener toda la información, localizar el lote del cual proviene, identificando su origen y las causas que pudieron motivarlo, lo que permite realizar correcciones necesarias en el mercado.
El huevo es el alimento más completo en estado natural. Tiene la mejor calidad de proteína después de la leche materna, además de que en él se concentran todos los minerales y vitaminas, en tan solo 70 calorías. Es por eso que, a nivel mundial, se recomienda el huevo para la dieta diaria porque mantiene el peso de la persona. “Nosotros recomendamos desayunar huevos porque mantiene la saciedad por mucho más tiempo”, expresó el directivo.
En Paraguay aún tenemos una materia pendiente en cuanto a nutrición se refiere, pues el consumo de este alimento orilla alrededor de 140 huevos per capita, cuando que la FAO (Food and Agricultural Organización) recomienda el consumo de 1 huevo por día. “Esto significa que nosotros consumimos solo un tercio de la recomendación mundial. Pensamos que un desayuno saludable que incluya el huevo subsanará este déficit que tenemos con la nutrición”, concluyó el directivo.