Por: Gaby Rojas Teasdale
Presidenta de la Fundación Transformación Paraguay.
@gabyteasdale
Hace unos días fui a la habitación de mi hija y la encontré organizando su armario de una manera muy especial. Me quedé observándola con atención por la forma puntillosa con que doblaba y clasificaba las prendas, y la seguridad que mostraba en todo el procedimiento. Cuando le pregunté de dónde aprendió todo eso, me respondió: “mami, no puede ser que no conozcas a Marie Kondo, la gurú del orden”. Fue entonces cuando me puse a investigar sobre esta figura, estrella de Instagram, YouTube y Netflix, y reconocida como una de las personas más influyentes del mundo por la revista Time, luego del éxito de su libro “La Magia del Orden”.
No puedo negar que después de conocer su historia y ver la serie en Netflix terminé fascinada con sus maravillosas enseñanzas. Su lema es: conserva todo lo que te haga feliz y despréndete de lo demás. Cuando pones tu casa en orden, también pones en orden tus asuntos y tu pasado. Es un hermoso proceso de aprendizaje que nos lleva a escucharnos y sentirnos a nosotros mismos a través de una simple y poderosa pregunta: “¿te trae alegría?, ¿te trae alegría todo lo que vas acumulando en tu vida? Y si tu respuesta es no, déjalo ir. No permitas que nada que no traiga alegría a tu vida ocupe lugar.
Creo que muchos de nosotros en algún momento de nuestras vidas empezamos a centrarnos más en las cosas que son realmente importantes. Nos volvemos más contemplativos y empezamos a analizar todo lo que hemos vivido. Entonces nos preguntamos si hemos desarrollado todos nuestros dones y talentos, si hemos sido fieles a nuestros valores y si fuimos capaces de vivir una vida significativa. Cuando somos conscientes de que nuestro tiempo es limitado la pregunta que nos propone la superestrella japonesa empieza a tener más sentido: ¿qué me trae alegría? Me trae alegría menos egoísmo y más servicio a los demás. Dejar de sumar cosas nuevas y empezar a simplificar. Apreciar el mundo desde lo simple y sencillo, disfrutando el milagro de tener paz mental y espiritual, las buenas relaciones y el amor por la vida como tal.
Nos cuesta el desprendimiento, normalmente nos aferramos a emociones, cosas, situaciones y personas que muchas de las veces no agregan suficiente valor a nuestras vidas. La alegría llega cuando le damos suficiente espacio. Cuando empezamos a eliminar la tristeza, la ira, la ambición, la envidia, el egoísmo y todo aquello que vamos juntando y realmente no nos sirve. Una de las películas que mas disfruté con mis hijos fue “Intensamente” por el poderoso mensaje que nos dejó. En un momento del filme, el personaje que encarna la tristeza dice: “Si Alegría estuviera aquí todo sería más fácil”. Este es el mismo pensamiento que mueve a Marie Kondo y que debemos aplicar a nuestras vidas si queremos hacerlas mejor.
Vivamos disfrutando de la magia del orden, en nuestras relaciones, en la casa, en nuestros pensamientos y proyectos pero, sobre todo, en nuestro interior.
¡Eliminemos todo lo que no sirve y vivamos con alegría!