Viendo la necesidad e importancia de construir ambientes saludables para la población, el mundo está apostando a la implementación de alternativas que protejan el medio ambiente de manera sostenible, y una de ellas es la movilidad eléctrica. Alejandro Zuccolillo, presidente de LIDE Futuro Paraguay, apunta algunos tópicos a tener en cuenta para aprovechar las ventajas que esta presenta.
1. Renegociación de Itaipú: Indudablemente la represa binacional presenta la mayor oportunidad para el Paraguay de generar disponibilidad de fondos y energía barata y renovable. La posibilidad de consumir nuestra mitad de la energía generada es la estrategia de negociación más efectiva y ha sido explorada con la probabilidad de atraer empresas electrointensivas y reducir los costos para la industria local. Utilizar la energía para la movilidad reduciría los costos logísticos y aumentaría el consumo residencial e industrial lo cual le generaría mayores ingresos para la Ande y crearía una posición de mayor fuerza para esta causa nacional.
2. Calidad del aire: La más obvia de todas las ventajas de promocionar la movilidad eléctrica es la calidad del aire que respiramos, pero la no tan obvia es el efecto que eso tendría en el presupuesto de salud por enfermedades respiratorias. Se estiman mundialmente 4.2 millones de muertes prematuras por contaminación de aire en ciudades urbanas. Asimismo, Paraguay es uno de los países con mayor porcentaje de gasto de salud de bolsillo propio y muchas veces relacionado a enfermedades causadas por la polución. Este gasto podría redestinarse tanto a nivel público como privado en mayor bienestar y mejores servicios.
3. Marca País: Con el relanzamiento de la Marca País y la incansable discusión de su efectividad para vender el Paraguay al mundo, quedó opacada la recóndita realidad que un país como una empresa se vende por su propuesta de valor competitiva mucho más que su nombre o su logo. Probablemente ninguno hoy leyendo conoce el logo de Dubái o de los Emiratos Árabes, pero su propuesta de valor es muy clara –lujoso entretenimiento–. De esta misma forma Paraguay hoy tiene una propuesta de valor de energía natural y la contradice con una deforestación desmedida y contaminación con vehículos obsoletos. Los vehículos eléctricos son puentes entre la generación limpia y el consumo limpio. Esta propuesta de valor puede convertirse en un gran atractivo turístico y de posicionamiento de los productos como sostenibles y de impacto ambiental cero.
4. Presión inflacionaria: No hay secreto. Sube el combustible, sube todo. Este efecto que va reduciendo el poder adquisitivo sobre todo a la gente asalariada que no puede aumentar sus ingresos por encima de la inflación es causado por el fenómeno conocido como el petrodólar. El dólar es la única moneda mundialmente aceptada para la compra de combustible, el cual Paraguay importa USD 1.200 millones por año. Reducir esa compra implica menores divisas de dólares y menos presión sobre los precios. El principal uso del petróleo en Paraguay es el transporte y ese costo se reduce a cero en vehículos 100% eléctricos.
5. Vanguardia tecnológica: El siglo 21 es el siglo de la información y tecnología. Liderar la electrificación del transporte es seductivo para los cerebros del mundo en encontrar un hogar en Paraguay e instalar un HUB regional tecnológico. Siendo un país pequeño con solo 100.000 vehículos eléctricos por año (la mitad de la producción de BAIC o Tesla) el país superaría a Noruega (hoy 77% de su mercado de autos es eléctrico) como líder mundial de esta categoría. Con esa credencial el mundo nos vería con otros ojos y nosotros al mundo también.
6. Felicidad: Suena cursi, pero es absolutamente cierto que toda causa nacional debe tener como objetivo final la calidad de vida de la gente y traducirse a mayor felicidad presente y futura. El orgullo y la equidad que se daría como resultado de la transición a movilidad eléctrica tiene el potencial de proveer la máxima felicidad a corto mediano y largo plazos para un país que puede liderar esa categoría por muchos años más.