Construir una red de líderes que influya en la transformación del Paraguay y lo conduzca hacia un desarrollo integral fue lo que inspiró la creación de un programa empresarial que cambió el enfoque dirigencial en el país.
Entre preparativos para el cierre del año y la graduación de los nuevos líderes formados por Desarrollo en Democracia (Dende), su presidente, Alberto Acosta Garbarino, recibió a Revista FOCO para dar a conocer parte del trabajo que realizan en la organización y las perspectivas en torno al crecimiento de Paraguay para el 2019.
Para iniciar la entrevista, Alberto se remontó al 2004, momento en que Paraguay llevaba 20 años de estancamiento económico. “Vivíamos una crisis política y económica en la que si bien lo macro siempre estuvo más o menos ordenado, la gente no podía salir de la pobreza y el desempleo era alto”, recordó y agregó que enmarcado en ese contexto de un Paraguay ordenado, pero pobre, se creó Desarrollo en Democracia para fortalecer las bases que permitieron construir un mejor futuro para el país.
¿Qué lo inspiró a crear Dende?
Hace mucho tiempo, en el 2003 vino a Paraguay un pensador francés llamado Alain Touraine, con quien tuve la oportunidad de compartir una cena. Recuerdo que en un momento alguien le preguntó cómo hicieron los países que consiguieron el desarrollo. Él mencionó dos cosas: 1) En algunos países hubo instituciones que marcaron el rumbo sin importar los cambios de mandato. 2) En el caso de Japón, fue una red de graduados de la Universidad de Tokio la que trabajó articuladamente y se mantuvo para marcar pautas independientes al cambio político.
Le doy mucha importancia a esa red. De hecho nosotros estamos construyendo una propia en Dende, que puede influir en el rumbo de Paraguay durante los próximos años o décadas. En democracia no existe revolución sino evolución. Creemos que el curso es parte de esa evolución, por lo que en algún momento se dará la transformación que el Paraguay necesita, la que ya empezó de hecho.
¿Por qué es fundamental el factor democrático para este cambio?
Porque el Paraguay no genera las oportunidades para mejorar la calidad de vida de la gente, lo que obliga a poner como eje de trabajo sus políticas públicas, en el sentido amplio de la palabra, y ese proceso hay que hacerlo en democracia, para lo que se requiere de demócratas y líderes que generan los cambios. Con Dende partimos de la base de que la sociedad y los líderes dentro de la misma son los que deben cambiar y es a partir de allí que nos propusimos hacer el esfuerzo.
¿Cuál es el aporte de Dende para la construcción de una sociedad renovada?
Gran parte del esfuerzo es la formación en liderazgo con la gente que ya está ocupando cargos de liderazgo en diferentes sectores, por eso nace el Programa de Desarrollo Dirigencial, que lleva 12 años. Recibimos en torno a 40 personas por año; es decir, llegamos a casi 500 personas, muchos de ellos líderes en distintos lugares y sectores.
Estamos contribuyendo en la creación de esa masa crítica de gente que lidere el proceso de cambio y posean una visión holística del funcionamiento de los distintos sectores de la sociedad. Hoy tenemos una dirigencia renovada en el sector empresarial, gremial y social. Se ve gente joven que se está involucrando. Aún no se está dando en el ámbito político, pero creemos que también hay oportunidades de cambio allí.
El papel de los jóvenes en esta evolución…
Vimos que el cambio dentro del país lo hacen los jóvenes. Precisamente, por ello identificamos un espacio en la vida de los mismos que era desaprovechado. Por eso decidimos acompañar a los jóvenes que están en la etapa universitaria y sienten la vocación de liderazgo. Con ese objetivo nació el equivalente del Programa Dirigencial, pero universitario.
Desde hace tres años arrancamos con el Programa de Liderazgo Universitario y cabe destacar que estamos muy contentos con los resultados de este curso. En este 2018 se presentaron más de 400 solicitudes de jóvenes de todo el país, de los cuales 60 fueron seleccionados.
¿Una experiencia en particular que le gustaría compartir?
Los cursos que dictamos reúnen a personas que lograron cosas fantásticas. Años atrás invitamos a participar del programa para dirigentes a José Anegui, líder aché residente en Puerto Barra, comunidad que anteriormente era selvícola. Con el crecimiento de la producción agraria su terreno se achicó por lo que, convencidos por un pastor americano, se trasladaron a una hectárea donde instalaron todo lo necesario para mecanizar su producción agrícola y ganadera e iniciar una vida en sociedad.
Participó del curso como representante de la comunidad, allí conoció a James Spalding, entonces director de Itaipú con quien logró realizar proyectos para fortalecer las escuelas en la comunidad y otras tantas iniciativas que permitieron mejorar la calidad de vida de la misma. Esto también le permitió fortalecerse como líder en la sociedad. Es un ejemplo de uno de los líderes que gracias al curso salió al mundo. También, hay otros tantos casos de alumnos que hoy ocupan cargos en la función pública, gremios, corporaciones, etc.
¿Cuáles serán los principales ejes sobre los que se desarrollarán los temas el próximo año? Los cursos tienen el componente de temas generales, puntuales, de conocimientos y de habilidades blandas. El contenido responde a tres ámbitos que hacen a la sociedad. 1) La economía, para ampliar su visión y entender cómo funciona la economía paraguaya desde todos los sectores y a través de experiencias vivenciales. 2) La política, porque es necesario conocer cómo funciona el Congreso y la estructura política. 3) Realidad social. Se desarrollan temas en torno a las problemáticas sociales del Paraguay, tales como pobreza, educación, salud, medio ambiente.
Dentro de este marco, nos enfocamos en el tema ciudad. Hasta hace poco el Paraguay era un país muy rural, pero la gente está migrando y cada vez son más los que viven en la ciudad, situación que genera nuevos problemas. En este contexto, un aspecto crítico es el transporte. Hoy la gente desperdicia cuatro horas de su vida en el transporte público, por lo que este 2018 abordamos el tema, en especial el caso metrobús.
Al cierre de año, ¿cómo vieron la participación de la gente?
Estamos muy contentos con la participación de la gente, el Programa Dirigencial contó con profesionales que hoy son autoridades principales en áreas como la Ande, la dirección del Proyecto Metrobús, políticos e importantes empresarios del país. Son profesionales que pudieron compartir sus conocimientos y generar redes de contacto. También con los jóvenes sorprendió la cantidad de personas interesadas, los resultados están siendo muy buenos.
A nivel país, ¿cuál es su apreciación sobre los resultados obtenidos en el 2018?
A pesar de los problemas a nivel internacional que afectaron al país, se logró resultados positivos, pero no satisfactorios. Con la aparición de Donald Trump, quien busca desmontar el orden de la globalización y habla de nacionalismo, las reglas cambiaron. Además, estamos en la puerta de una guerra comercial entre Estados Unidos y China, que indiscutiblemente nos afecta.
Por ejemplo, en el sector agrícola el primer choque grande que tuvimos fue la caída del precio de la soja, situación que se viene arrastrando desde el año pasado y en el 2018 se acentúo. En este aspecto, por suerte se tuvo una buena cosecha, lo que permitió afrontar esto con resultados positivos para la economía local. Por otro lado, sufrimos los choques grandes por parte de los países vecinos, lo que hizo que caiga el comercio de frontera aledaño a Brasil y Argentina.
Pese a esta coyuntura, el año va a terminar con un crecimiento en torno al 4%. Que si bien es un buen resultado, no es suficiente para lo que se necesita. Dentro del contexto general pareciera un crecimiento razonable, pero tiene que ir más rápido para que el Paraguay avance y se sienta una mejoría en el bienestar de la gente. Las variables macro son muy estables, con reservas altas y endeudamiento bajo, por lo que no se ve ningún peligro de inestabilidad macroeconómica.
¿Qué se necesita para lograr mejores resultados?
Paraguay tiene que hacer reformas en el sentido amplio de la palabra si quiere seguir creciendo, ya no es el viento que te lleva para arriba. Como país nos va a costar crecer y tendremos que depender cada vez más de nosotros mismos y no de los vientos de afuera porque estos seguirán con problemas.
¿Diversificar la economía es una opción?
Sí. Internamente, además de los sectores agrario y ganadero; otro con potencial es el industrial, pero va a depender del trabajo que se realice, porque contrario a lo que sucede con la soja o la carne que en lugar de venderse, se compra sin mucha resistencia a los precios, la exportación en el sector industrial es una guerra porque todos los países quieren producir en su mercado. Paraguay va a tener que trabajar mucho para tener grandes resultados, sobre todo, con Brasil.
Es muy difícil que una empresa venga al país para vender en Paraguay, vienen para vender al exterior, por lo que es fundamental integrarse con el mercado brasileño y ser parte de la cadena productiva del comercio. Se requiere de reformas políticas para atraer más inversiones, reformas educativas para que la gente pueda emplearse, reformas en la diplomacia paraguaya para tener una presencia mucho más fuerte en las principales capitales.
¿Cómo ve al Paraguay del 2019?
Los problemas de gobernabilidad política son preocupantes. Mario Abdo Benítez tiene problemas de gobernabilidad en su movimiento y en su partido. Esto complicaría mucho la gobernabilidad del país durante los próximos años. Soy pesimista en la creencia de que el Paraguay tenga los cambios necesarios durante los próximos años porque se tratarán de periodos con mucha pelea e inestabilidad política.
¿Un mensaje final?
El camino hacia el desarrollo es un camino a largo plazo, en el que van a existir periodos buenos y periodos malos. Para lograr crecer en épocas malas se requiere tener bien claro los objetivos y no esperar soluciones de afuera sino generarlas internamente como ya lo están haciendo muchos países. Ojalá que Paraguay pueda encontrar los consensos políticos que le permitan hacer los cambios que necesita para crecer permanentemente y no dependa de lo que ocurra en el exterior.
PERFIL
  • Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad Río Grande do Sul.
  • Máster en Administración de Empresas por la UC/INCAE.
  • Presidente y socio fundador de la organización Democracia en Desarrollo (Dende).  
  • Presidente de Banco Familiar SAECA.
  • Analista económico.