La incursión de la tecnología en la forma de hacer negocios genera una revolución digital que obliga a las empresas a reinventarse y adaptarse a un universo en constante cambio. Para lograr esta convergencia con las innovaciones se necesita comprender que las reglas del juego en los negocios cambiaron radicalmente. El economista Alberto Gomero González, para la revista de investigación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Perú, recoge algunas de las premisas que toda compañía que busca empoderarse en la economía digital debe dejar atrás.
1. Desintegración vertical: Los costes de interacción y transformación ya no son tan elevados. Para la economía digital, las tecnologías de la información aconsejan montar una organización virtual, a través de acuerdos con socios innovadores y especializados en determinados eslabones de la cadena de valor.
2. Los beneficios sobre activos: Los activos físicos ya no desempeñan el papel protagonista en la oferta de servicios de las empresas. Los activos intangibles como la marca, el I+D y las relaciones con los clientes pasan a primer plano. Al no depender de un conjunto de activos físicos pueden ser impulsados de manera más rápida y a bajo coste.
3. Beneficios graduales: El tamaño ya no limita los beneficios. La información, la propiedad intelectual y las relaciones con los clientes no están limitadas por la capacidad de producción, ya que el componente físico es poco significativo en la operación.
4. Acceso a la información: Dejó de ser costoso y restringido. Los clientes están cada vez más informados y son más exigentes debido a lagran cantidad de oferta y al fácil acceso a la información completa.